Introducción
Hay encuentros que desafían toda lógica.
Algunos ocurren en el momento más desesperado de una vida y, aunque nadie más los vea, terminan cambiándolo todo.
Cuando era niño, el protagonista quedó atrapado en el balcón de un viejo edificio mientras su pequeña hermana lloraba al otro lado de una ventana cerrada. Fue entonces cuando aparecieron dos extraños visitantes: un hombre con cabeza de lobo y otro con cuernos de ciervo. Aquella escena, tan absurda como imposible, marcó el inicio de una amistad que lo acompañaría durante los momentos más oscuros de su existencia.
A través de recuerdos que recorren distintas etapas de su vida, esta historia entrelaza la realidad cotidiana con lo fantástico para explorar el dolor, la soledad, la culpa, el afecto incondicional y el significado de proteger a quienes amamos.
Entre motocicletas con sidecar, dioses disfrazados, máscaras y silencios, la novela invita al lector a descubrir que, a veces, los encuentros más improbables son los que nos ayudan a seguir adelante.
Quizá los dioses nunca hayan dejado de caminar entre nosotros.
Solo que llevan máscaras para que no los reconozcamos.
